El Toboso

El Toboso, patria chica de Dulcinea, personaje de ficción del Quijote, debe su fama y su principal atractivo a la novela cervantina. Todo en El Toboso recuerda a Alonso Quijano.

Su configuración urbana es la característica de esta comarca manchega, con sus edificios de mampostería y tapial y sus muros bien encalados, con numerosos rincones con encanto. En el casco urbano se encuentra la Casa de Dulcinea, construcción típica manchega del siglo XVI, magníficamente rehabilitada, el Museo Cervantino o el Museo del Humor Gráfico Dulcinea, además de estos posee otros edificios de interés como son el convento de Trinitarios, del siglo XVI; la iglesia parroquial de San Antonio Abad, de estilo gótico ojival del siglo XV, el convento de Monjas Franciscanas, del siglo XVI de estilo renacentista.

El Toboso se desmadeja en pequeñas rutas con el fin de ordenar los intereses del viajero:

  • La ruta monumental.
    Conoceremos todos los edificios de interés de la localidad. Nos conduce desde el monasterio de Trinitarias hasta la casa de Dulcinea.
  • La nocturna.
    Las noches Toboseñas preñadas de un sosegado silencio son únicas; por ello recomendamos a nuestros visitantes que hagan noche en El Toboso.
  • La de los pozos.
    Cuenta con ocho de estas construcciones, fechadas entre los siglos XVI y XVII.
  • La literaria.
    la ruta literaria nos guía por la localidad de acuerdo a las descripciones hechas por Miguel de Cervantes en el capítulo nueve de la segunda parte de El Quijote.
plaza juan carlos